LA ESCUELA VA AL BARRIO

La Fundación Gente Nueva inauguró un nuevo Proyecto Territorial para personas adultas en Villa Llanquihue, sumándose a otros cinco barrios que ya trabajaban bajo esta modalidad de nivel secundario. Allí se mueven muchas historias y sentimientos que emocionan y llenan de orgullo. Estas experiencias educativas germinan donde está latente la necesidad de los que se animan a terminar sus estudios secundarios y avanzar en sus recorridos educativos. Sus estudiantes, docentes y referentes barriales nos describen la vigente propuesta.

Los Proyectos Educativos Territoriales surgen para acercar la escuela al barrio, frente a la problemática de las personas adultas, que por diferentes situaciones, tanto de trabajo y organización familiar, les cuesta acercarse a la escuela. Tal es así que el 2024 culminó con más de 80 personas egresadas en diferentes barrios.

Pablo Fernández, uno de los educadores y referentes de este flamante Proyecto ubicado a 23 kilómetros del centro de nuestra ciudad rememora que “los proyectos territoriales de Jaime de Nevares surgen como una inquietud, una búsqueda del equipo directivo y los profesores, de salir al territorio y no tener esa cuestión pasiva de que el estudiante se acerque la escuela, sino ir en busca de ellos. Entendemos que hay que revertir esa situación. Es una experiencia asombrosa, porque en casi todos los territorios donde se desarrollan, apenas se da la noticia que existe la posibilidad de cursar durante tres años el secundario, o completar algunas materias para llegar al título, es hermosa la aceptación que existe de parte de los vecinos. Por suerte no hay un único perfil de estudiantes y lo que enriquece es la variedad de personas: desde chicos que continúan el secundario después de interrumpirlo en pandemia, hasta adultos de 60 años que cursan por vez primera. Entonces la dinámica dentro de los cursos es muy buena, combinando juventud con la experiencia de los adultos mayores. Así se potencian con diferentes miradas determinados temas que abren debates”.

Así es como este año, son alrededor de 20 estudiantes que cursan dos días a la semana, (martes y jueves de 18 30 a 20 30 hs), concretamente en la Escuela Carlos Mugica, donde también funciona la primaria para adultos, pastelería, repostería, electricidad, computación y reparación de bicicletas.

Fernández recuerda que “en un principio la propuesta iba a ser solo ofrecer lo que llamamos terminalidad, que es la posibilidad de que personas hagan sus últimas materias para terminar el secundario. Pero después vimos que había mucha gente interesada en cursar los tres años. Así es que implementamos este primer año, el año próximo pasarán a segundo y el otro terminarán. Entonces las dos inquietudes quedan cubiertas con esta modalidad que estamos implementando”.

Sus docentes entienden que uno de sus primeros objetivos es “afianzarnos en el territorio, acompañando a les estudiantes a terminar ese ciclo lectivo, viendo si la necesidad hace extender esos tiempos. Como segundo objetivo tenemos el deseo de juntarnos, sobre todo cuando hay crisis económicas y sociales: cuando todo está muy revuelto y la institucionalidad de ciertos derechos no está garantizada me parece fundamental. No es casual que tengamos más de 20 personas inscriptas, con ansias, deseos y proyección de venir a la escuela, poder pensar de otra manera y aprender a comunicarse y relacionarse socialmente”.

VOCES DEL BARRIO

Bariloche ha crecido enormemente haciendo su ejido geográficamente tan largo, que hay zonas que han quedado muy carentes de redes esenciales, entonces la escolaridad, la salud, y el desarrollo institucional no avanza acorde al crecimiento urbanístico. Es por eso que resulta fundamental sostener proyectos de este tipo, donde se sale en búsqueda de barrios al que llegan pocas cosas, mediante proyectos a largo plazo que tengan un marco institucional.

Roxana es integrante de la Comisión de la Junta Vecinal de Villa Lanquihue. Consultada acerca de cómo se gestó el proyecto explica que “en octubre del año pasado nos invitaron desde Gente Nueva a una reunión en la que nos contaron la idea de la propuesta, y luego se hizo una preinscripción donde comenzó la convocatoria. Así fuimos charlando y socializando el formulario entre los vecinos a quienes sabíamos que les podía interesar. Entendemos que fue una convocatoria muy grande, que incluyó a jóvenes y adultos que inician su escolaridad secundaria. Así que para nosotros como barrio es algo maravilloso, porque permite que los vecinos que no tuvieron la posibilidad puedan acceder. Muchos de ellos terminaron sus estudios primarios aquí en la Escuela Taller Carlos Mugica. Sin dudas es algo muy importante sobre todo para nuestro barrio que estamos tan lejos de todo porque la distancia y la realidad laboral hacen que muchas veces las personas no puedan estudiar. Por otro lado resalto a la escuela como lugar de encuentro entre los vecinos y la posibilidad de intercambio más allá del crecimiento que pueda tener cada uno: la posibilidad de pensar y accionar juntos a nivel barrial.”

Gladys González es una de sus estudiantes que se acerca semanalmente a ese espacio. Ella sintetiza que “hace mucho tenía la necesidad, pero por cosas de la vida cotidiana nunca seguí haciendo el secundario, porque estaba muy lejos de casa. Entonces cuando propusieron hacer la secundaria en el barrio, me inscribí con gran expectativa. Tal vez estoy grande para seguir estudiando, pero tengo ganas. Estudiar aca me acomoda porque trabajo en diferentes barrios de la zona y tengo la posibilidad de llegar fácil. Aparte son dos clases a la semana en un ambiente muy bonito: nos llevamos super con todos los compañeros y profesores, y la verdad es que tengo muchas ganas de terminar porque creo que uno siempre tiene que seguir aprendiendo.

_¿Para qué cuestiones de la vida cotidiana crees que te sirve este secundario?

_Soy una referente barrial y siempre tengo muchas reuniones. La verdad es que me viene muy bien para desenvolverme y aunque una siempre también aprende con las redes sociales y los medios, está bueno saber lo que pasa en el aula. Además me sirve para salir del entorno de la casa y el trabajo y estar en otro ambiente. El lugar es acogedor y uno llega, y siempre lo están esperando con un mate cocido o una pizza para comer. Así es que a mí me hace bien ir para mejorar el ánimo, para compartir y aprender.

*Las inscripciones siguen abiertas.

Contacto: col.denevares@gmail.com

 

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