LUCAS LUXOR, LABURANTE DE LA CULTURA.

                “Las personas somos el territorio”

INVITADO POR LA FUNDACIÓN GENTE NUEVA, ESTE RECONOCIDO MURALISTA SE ACERCÓ AL COLEGIO AMUYEN A PINTAR UNA NUEVA PARED JUNTO A L@S ESTUDANTES. APROVECHAMOS UN INTERVALO DE SU TRABAJO PARA CONVERSAR SOBRE LA CULTURA POPULAR, LOS SENTIDOS DE PERTENENCIA EN LOS JÓVENES Y EL PODER DE LO COLECTIVO EN ESTOS TIEMPOS LIBERALES.

Ahí está Lucas Luxor almorzando en el comedor del Colegio Amuyen. Lo acompañan docentes de diferentes materias con quién intercambia anécdotas. Están en un intervalo gastronómico en medio de la jornada que tiene como objetivo pintar una pared y transformarla en mural. Otro más de los que se ven en las escuelas de Gente Nueva en los diferentes barrios.

Termina de almorzar y se acerca. Me extiende su mano llena de pintura de varios colores para presentarse. Nos sentamos en las escaleras con un sol primaveral que nos acaricia el alma. A nuestro alrededor están los instrumentos de trabajo que en minutos más seguirán usándose; escalera, aerosoles varios, pinceles, y un infaltable mate con su termo. Nos ponemos a hablar de conocidos que tenemos en común, de amigos compartidos y Lucas me suelta una frase; “cada lugar tiene sus artistas”. A partir de esa oración profundizo.

_¿Cuánto tiene que ver la geografía con esto?

_Para mí las personas somos el territorio y siempre estamos atravesados por él, porque sin duda nos hace. Yo soy del territorio del Río de la Plata, así que me gusta decir que soy Rioplatense, porque al no creer tanto en las fronteras, siempre creí más en las regiones. Porque en definitiva son las que hacen más a las personas y a los seres vivos y antes de que este mundo sea como es, lleno de cemento no existían las fronteras.

Te pongo un ejemplo: en esta visita hicimos “la primera salida turística” desde que vengo a esta ciudad, que fueron por suerte en varias ocasiones. Hasta ahora conocer para nosotros Bariloche fue recorrer sus territorios: el barrio Nahuel Hue, El Frutillar, Virgen Misionera. Porque conocer primero el territorio es conocer a su gente y para mí viajar es conocer su gente, por lo menos en primera instancia. Así descubrís el lugar por su gente, no por lo que te propone la industria turística, aunque todo sea bello como este lugar que es un verdadero paraíso. Mi corazoncito siempre está con los barrios.

Además esta ciudad sin dudas tiene una cantidad de artistas muy grosos, Andreina Poli es una gran exponente, Ale Giusto, Alicia Pez, Charly, Kike Mayer a quien no tuve oportunidad de conocer en persona, pero reconozco su trabajo. En definitiva hay un montón de artistas que comenzaron a poblar este lugar. En Bariloche ya realicé unas pinturas en la Universidad del Comahue la primera vez que vine. Después se sumaron los murales en Virgen Misionera y en la Escuela Primaria Vida en 2023 donde con 15 artistas de Bariloche hicimos 10 murales colectivos en forma simultánea en las escuelas de Gente Nueva. En uno de ellos escribimos en ese mural “Que la suerte nos acompañe”, porque la suerte es colectiva no individual. Para mí, para que vos tengas suerte, ese pajarito que está ahí también tiene que tener suerte, la suerte es una mirada más social más que política. Tu suerte está atada a la de ese pajarito, que si muere, o la abeja deja de existir, de alguna manera te implica.  Con esta mirada holística si vos ligas suerte y tu vecino no, no es una suerte completa.

_¿De dónde nace tu mirada colectiva y horizontal del arte y de la creación en general?

_Vengo de una familia trabajadora con un padre empleado de la Universidad de La Plata y una madre modista. Fui a una escuela pública en La Plata donde conocí el movimiento punk que me hizo en los años 90, donde apliqué la autogestión y el “hazlo tu mismo”. Hoy que ya no soy un pibe sino una persona adulta, pero sigo teniendo ciertas inquietudes pensando en lo colectivo, en la comunidad, siempre queriendo laburar con las demás personas. Porque nadie crece en soledad. No puedo pensar que mi trabajo puede ser mejor si me cierro en mí mismo.

_Mencionaste recién la autogestión, un pilar siendo laburante de la cultura. ¿Cuáles son las características que tienen los artistas independientes?

_Primero y principal la entrega a la comunidad, porque es el lugar que habitas y porque es donde me quiero mostrar con mi gente. Por otro lado está la disciplina personal, de ver cómo levantarte y trabajar de lo que realmente te gusta.

Porque la cultura es un trabajo y tengo la suerte de vivir de lo que amo. Si bien tuve otros trabajos, cuando entendí que podía trabajar de lo que me gustaba, y no ser más infeliz, lo hice. Aunque sabía que dificultades económicas iba a tener siempre, porque ser un trabajador quiere decir que tu misma vida es la fuerza de tu trabajo, entonces siempre vas a estar pendiendo de un hilo. Al haber vivido en los 90, y desde que tengo uso de razón es así. La plata no se hace trabajando nos dijo alguna vez un político, porque sino no existiría la clase trabajadora. La plata la hacen solo los especuladores y opresores.

Mi manera de vivir, de construir comunidad, siempre fue trabajando para tener lo que necesito para ser feliz. Soy un afortunado en ese sentido. Sin dudas que para llegar a eso necesitas organización personal y mental y meter mucha cabeza. Tengo cositas que vendo que cuestan solo 4 mil pesos..

_Al respecto me contaron que tenes un taller donde haces desde un mazo de cartas hasta ropa…¿Cómo es la experiencia?

_A veces pinto murales, a veces hago cuadros, otras confecciono ropa, porque no siempre la gente tiene el dinero para comprar un mural o tiene una pared adecuada para pintarlo. Creo que si vos querés ser un artista popular hay que adaptarse y tener varias posibilidades. Así que siempre voy buscando qué inventar, también para no aburrirme, y tener diversidad en las propuestas.

_Dentro de esta diversidad comenzaste con un ciclo de videos en Youtube llamado “Visitando talleres”, donde visibilizas la experiencia de emprendedores de diferentes espacios. ¿Cómo nació la idea?

_La idea era mostrar que no se necesita un gran lugar ni de una estructura enorme para hacer lo que te gusta. En cualquier lugarcito podes armar tu taller. Y como conozco a través de tantos años a muchos artistas de diferentes latitudes, comencé por ahí, visitando sus talleres. Esta serie que tengo en Youtube, trasmite que desde cualquier lugarcito se puede generar tu arte. Y tampoco necesitas esperar el momento adecuado, sino que siempre es hoy. El hoy es el futuro, como sostenía el movimiento punk.

La idea también es que esos artistas muestren trucos, gajes de oficio de sus trabajos, sea el rubro que sea, porque si no sabes cómo hacer y te llega el truco, por ahí te abrió un portal. Porque en definitiva el arte es el truco. Quizás le lleva años de trabajo a esa persona descubrirlo, pero una vez que lo tiene marca la diferencia. Y la idea siempre es compartir esos conocimientos.

_¿Qué denominadores comunes encontrás en estos emprendimientos?

_Para poder dedicarte al arte no tenes que ser un iluminado que baja de la montaña. Estoy en contra de ese concepto al igual que el que sostiene que alguien tiene un don para tal cosa. Para mí nadie nace con un don, con un super poder. ¡!El único Don que conozco es Don Ramón del Chavo del 8!!. Esto es ponerse el overol y darle y darle. Quizás es 90 porciento traspiración y un 10 de inspiración. El trabajo en definitiva es el que llama a las ideas. También hay que saber convivir con la frustración de que a veces las cosas salen bien y otras mal. Yo crezco mucho más cuando las cosas me salen mal porque siempre aprendo algo.

                                                                       

COLOR, COMPROMISO Y COMUNIDAD.

   Luxor se arrimó al mundo de los murales, aunque con cierta timidez, sin agarrar el aerosol durante mucho tiempo. «Hasta que en 2010 me animé a una pared… y no paré más.» Diez años más tarde, Luxor pintó más de 400 murales, el primero en La Plata y alrededores, pero luego en el resto del país, en Perú, Uruguay, Brasil (tras aquella experiencia que reconoció como «uno de los motores» para hacer esto) e incluso Italia.

Laburo con aerosoles, pero no soy graffitero que son aquellos artistas que pintan letras y son compañeros porque habitamos la calle juntos. Haciendo murales, les sacamos pibes a los tranzas y a la derecha. En Gente Nueva pinté en varias escuelas, conozco su trabajo y me parece muy rico tener esta posibilidad de contar este tipo de escuelas en los barrios y a sus docentes que le ponen el cuerpo todos los días con mucho amor”, reconoce.

_¿Cómo te organizas, respecto a roles y tareas para hacer un mural colectivo?

_Cuando lo haces con otra gente que pinta ponemos en comunión lo que pensamos, las ideas que tenemos cada uno y vamos viendo cómo abarcar la pared. Mi opinión es que se pinta de abajo hacia arriba y de punta a punta, no se llega hasta la mitad. Si es muy grande hay que buscar otra pared con esas características. Pintar un mural para mí es una responsabilidad, porque sin dudas las paredes hablan…

Entones el compromiso no se negocia.  Porque no hay bien y mal en el arte, hay diferentes maneras de verlo, pero sí tiene que haber una búsqueda de que tiene que estar lo mejor de mí, hacer lo mejor que pueda. Eso es fundamental: dejar todo en la cancha y no guardarse nada.

En este caso estamos pintando esta pared del Colegio Amuyen, con varios estudiantes que se interesaron e involucraron con el proyecto. Primero hay que quitar lo blanco. Ese color a lo sumo tiene que ser el 3 o el 5 % del total del mural: hay que llenarlo de colores. En concreto este es un mural improvisado. A veces laburo con bocetos y a veces no, lo mismo con lo que se quiere trasmitir. Y muchas veces el mural lo termina de cerrar el que pasa por ahí, quien lo habita y le da sentido. Porque por ahí como artista te enroscas pensando un montón de cosas y el que vive ahí no las ve.

En definitiva la diferencia entre un mural y un cuadro es que el mural lo ve todo el mundo. Es parte de tu día a día, de tu cotidianeidad en la calle, de quien pasa por ahí siempre. En este caso es un colibrí, que tiene un concepto propio: ese pájaro trae las palabras de los que fallecieron, de las personas que ya no están. Va a estar acompañado por un personaje que simbolice a un poblador de estas tierras. No tiene color verde porque sin dudas eso ya está en el entorno. Lo mismo que no tiene mucho sentido dibujar una montaña que se ve directamente desde aca a todo alrededor. El mural es el entorno, no un mural en sí mismo.

_¿Cómo te definís en primera persona?

_Soy un laburante de la cultura, un buscavida, un soñador, un amante de la vida que no es arrastrarse hasta morir. Vivir es soñar, tratar de construir mejores relaciones, crecer en comunidad, el buen vivir que está relacionado a la naturaleza. Yo soy más del campo de flores, de yuyos del monte, que de la maceta. Todos conviviendo juntos porque la naturaleza y la vida es diversidad.

El mensaje que quiero dejar es que hay que animarse a hacer lo que te gusta y podes trabajar de eso mejor. Como la vida tampoco es una dictadura de andar siempre en esa búsqueda, si no lo encontrás, trabaja de lo que menos daño te haga, y si no podes solo organízate con el de al lado. Nunca te quedes solo. Porque el sistema busca amedrentarnos.

 Le doy un abrazo sentido a lo cual responde con un “gracias compañero por la buena onda”. Hace rato no recibía un piropo tan gratificante.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *